domingo, 30 de abril de 2017

Sabes leer la Biblia?

En blogs ateos suele ser corriente el echar mano de la Biblia para ridiculizar las creencias de los cristianos señalando varios hechos: por un lado los "errores científicos" de la Biblia, como si la Biblia fuese un tratado de ciencias naturales o de física, por otro los errores que surgen de una interpretación literal de los textos.

En esta entrada reproducimos una entrevista con F. Varo, autor de "Sabes leer la Biblia" que aporta un poco de luz sobre este tema.


— El Concilio Vaticano II ya subrayó la importancia de que los fieles conocieran mejor la Sagrada Escritura. ¿Por qué se siente ahora de nuevo la necesidad de redescubrir el papel de la Palabra divina en la vida de la iglesia?
—La Iglesia no es un think-tank ni un foro permanente de pensadores dedicado al análisis y búsqueda de soluciones para las grandes cuestiones que se plantean en cada momento histórico. Tampoco es una gigantesca ONG que permanezca atenta a las necesidades concretas de cada lugar y tiempo para remediar situaciones acuciantes. Es algo distinto, y el servicio que ofrece es aún más interesante. Es una comunidad que ha recibido una Palabra que contiene la respuesta adecuada a las más hondas aspiraciones de cada persona, de cada pueblo, de cada sociedad, y de la humanidad en su conjunto. Nunca debe dejar de escucharla y anunciarla. El Concilio Vaticano II constituyó un gran impulso, pero la tarea sigue abierta, no está concluida. Hay que seguir trabajando en esa línea.
¿Hay poco contacto directo de los fieles con el texto bíblico?
—Los leccionarios litúrgicos renovados después del Concilio han facilitado un mayor contacto directo de la mayor parte de los fieles con el texto bíblico. Pero aún falta mucho por hacer para que los católicos conozcamos mejor la Sagrada Escritura, de modo que la Palabra de Dios eche raíces en nuestra personalidad y se manifieste en todos los aspectos de nuestra vida.
El documento afirma que la fe cristiana no es “una religión del Libro”. ¿En qué se diferencia la concepción cristiana de la Biblia y la idea musulmana del Corán en cuanto palabra de Dios?
—El cristianismo no es una "religión del Libro" sino la religión de la "Palabra" de Dios, "no de un verbo escrito y mudo, sino del Verbo encarnado y vivo", como decía San Bernardo.
La Iglesia, cuando habla de la inspiración de la Sagrada Escritura, no piensa -como sucede en el Corán- en el ángel Gabriel revelando una palabra eterna e increada. La fe católica no considera a la Biblia como un libro dictado por Dios, sino como el libro del Pueblo de Dios, compuesto, bajo la inspiración del Espíritu Santo, por hombres que testimonian lo que ese pueblo sabe y tiene bien experimentado acerca de Dios y de su acción en la historia. Tampoco son simples textos antiguos donde unos hombres sabios exponen ideas creadas por su propio ingenio personal.
Cómo leer la Biblia
¿No puede retraer a los fieles de la lectura de la Biblia la idea de que para entenderla hace falta ser un experto que conozca la historia de Israel, que sepa distinguir los géneros literarios, el significado de los conceptos que se manejan...?
—No hace falta ser un experto, pero sí poner un poco de esfuerzo para entenderla bien. Hoy día disponemos de buenas ediciones de la Sagrada Biblia, con notas amplias y clarificadoras, y también excelentes volúmenes de comentarios que se pueden tener a mano y recurrir a ellos cuando uno se encuentra un pasaje más difícil.
Pero, en cualquier caso, lo más importante es la disposición de leer la Biblia con ánimos de escuchar lo que Dios quiere decir a cada uno, y de responder con la propia vida.
El documento sugiere un posible modo de hacerlo: Primero se lee el texto y uno se pregunta ¿qué dice el texto bíblico en sí mismo? para inmediatamente meditarlo y responder a la cuestión de ¿qué nos dice el texto bíblico a nosotros? A partir de ahí puede surgir la oración: ¿qué decimos nosotros al Señor como respuesta a su Palabra? Esta lectura concluye con la contemplación, durante la cual aceptamos como don de Dios su propia mirada al juzgar la realidad, y nos preguntamos: ¿qué conversión de la mente, del corazón y de la vida nos pide el Señor?
Algunos “nuevos ateos” se regodean en mostrar que la Biblia, especialmente en el Antiguo Testamento, rebosa crueldad e intolerancia contra los enemigos, o que recoge explicaciones que no concuerdan con los conocimientos científicos actuales. ¿Puede alimentar el espíritu un texto con estas características?
—No parece propio de personas inteligentes contentarse con simplificaciones que desfiguran la realidad. Por eso, en la exhortación apostólica Verbum Domini se afronta esta cuestión con cierta amplitud. A este respecto, se recuerda que la revelación bíblica está arraigada profundamente en la historia. El plan de Dios se manifiesta progresivamente y se realiza lentamente por etapas sucesivas. Dios elige un pueblo y lo va educando pacientemente.
La revelación se acomoda al nivel cultural y moral de épocas lejanas. Por eso la Biblia no habla con el lenguaje científico actual. Y también narra hechos y costumbres, como, por ejemplo, artimañas fraudulentas, actos de violencia, o exterminio de poblaciones, que eran comunes en esas épocas. Esto se explica por el contexto histórico, aunque pueda sorprender al lector moderno. No obstante, nunca falta, ya desde el Antiguo Testamento, la voz de los profetas que se alza vigorosamente contra todo tipo de injusticia y violencia, colectiva o individual.
Fe y razón ante la Biblia
Hoy día encontramos fundamentalistas que tienden a interpretar la Sagrada Escritura al pie de la letra en todo. Y, en el otro extremo, grupos que dicen que hay que entender el texto bíblico acomodado a la sensibilidad moderna, aunque esto implique admitir conductas que la Biblia rechaza. ¿Dónde está el justo medio?
—La lectura católica de la Biblia exige mantener una armonía entre la fe y la razón. Ahí es donde se encuentra ese justo medio. Por eso, esta exhortación apostólica recuerda que, por una parte, se necesita una fe que, manteniendo una relación adecuada con la recta razón, nunca degenere en fideísmo, que llevaría a lecturas fundamentalistas; y por otra parte, se necesita una razón que, investigue con rigor científico los elementos históricos presentes en la Biblia, y a la vez se muestre abierta a dimensiones de la realidad, como es, por ejemplo, la acción providente de Dios, que escapan a sus procedimientos técnicos.
En cuanto a lo de acomodar el texto bíblico a la sensibilidad moderna, aun admitiendo conductas que la Biblia rechaza, eso es traicionar lo que el propio texto dice. Es cierto que la Biblia tiene mucho que decir en el mundo moderno, pero la honradez intelectual con la que merece ser tratada -al menos como un clásico de la cultura- exige llevar a cabo una hermenéutica adecuada. No toda interpretación hace justicia al texto.
La Biblia encierra el pensar y el vivir de una comunidad histórica, a la que llamamos Pueblo de Dios precisamente porque ha sido reunida y mantenida en la unidad por la irrupción de la Palabra divina. Sólo en la voz de ese sujeto vivo e imperecedero que es la Iglesia, la Palabra de Dios mantiene su contemporaneidad con los hombres de todas las épocas.

viernes, 28 de abril de 2017

Nelson Page físico y creyente




    Nelson Page, físico especialista en agujeros negros y en la teoría del "Big Bang", afirma que es posible profundizar en la ciencia y creer. Lo cuenta Allen Abel en un reportaje, aquí resumido, para Saturday Night (Toronto, 24 febrero 2001).
Tiene 52 años, es padre de cinco hijos, dos de ellos adoptados en Haití, y es de religión baptista. Durante treinta años, Page ha intentado retratar el universo de manera consecuente con la fe y con el radiotelescopio. Esto le ha valido algunas desavenencias e incluso burlas de "ambas partes". Pero dice que una vida compartida con la ciencia y la fe no es una tarea imposible. Y cita el libro de los Salmos, que conoce bien: "Grandes son las obras de Yahvéh, meditadas por los que en ellas se complacen". A veces, mientras ayudaba a Hawking a tomar el desayuno, Page trataba de darle doctrina, aunque sin mucho éxito. En cierta ocasión, durante un congreso celebrado en Moscú, tendió una Biblia a Andrei Sajarov, mientras le decía: "Usted es un hombre de paz y este es un libro sobre el Príncipe de la Paz". Sajarov no quiso aceptar el regalo.
Como tantos físicos contemporáneos, Page anda detrás de una gran teoría unificada de toda la realidad física, es decir, un sistema de ecuaciones básicas que explicarían el movimiento de todos los objetos del cosmos, desde las galaxias hasta el baile subatómico de los quarks. Estas ecuaciones pueden existir o no, lo que añade encanto a la búsqueda, dice el profesor.
Las especialidades de Page son los agujeros negros y la gravedad cuántica. En sus estudios trata de averiguar la energía que tendría todo el universo en los primeros instantes posteriores a la gran explosión.
El profesor piensa que la búsqueda de la gran teoría unificada debería contar tanto con las condiciones del universo en el instante del Big Bang -que los físicos llaman la "singularidad cósmica"-, como con las "leyes dinámicas", que nos dicen cómo se ha desarrollado el universo. Si el universo está en continua expansión, en algún momento ha sido más pequeño de lo que es ahora, y así sucesivamente hasta la singularidad cósmica. Además, según los trabajos de Page sobre gravedad repulsiva, el universo puede estar expandiéndose a ritmo acelerado, de modo que las galaxias continúan alejándose unas de otras.
Desde el momento que no hay razones para pensar que las leyes físicas cambian de repente en mitad de los procesos, se puede pensar que las leyes que hoy gobiernan el universo fueron las que dirigieron su expansión. Lo que todos los científicos tienen que hacer ahora es averiguar qué reglas son esas.
Una guía para entender este problema es la Flecha del Tiempo. El tiempo, tal y como lo concebimos nosotros, es lineal y unidireccional. Stephen Hawking ha teorizado que si el universo se expandiera hasta cierto punto y a partir de ahí empezara a contraerse, la Flecha del Tiempo iría en sentido contrario, es decir, "en la fase de contracción las personas vivirían sus vidas hacia atrás: morirían antes de nacer y serían cada vez más jóvenes mientras el universo se contrajera", según propuso en A Brief History of Time.
Pero Page demostró a Hawking que se equivocaba. Incluso en ese caso, la flecha aún apuntaría hacia adelante y la entropía seguiría incrementándose, no decreciendo. ¿Cómo se tomó Hawking la corrección?, pregunta el periodista a Page. "Al verse contradicho, estuvo ligeramente terco, hasta que se convenció. Pero cuando se convenció, lo reconoció de muy buen grado y dijo que aquel era el mayor error que había cometido jamás... al menos en la ciencia".

martes, 25 de abril de 2017

La masonería Hoy (III): logias encubiertas y organizaciones pantalla

La estructura de la masonería en logias es totalmente piramidal, de modo que no todos los grados ni los miembros conocen a los grados superiores ni sus estrategias. Es más, el nivel de actuación y los objetivos de cada uno de ellos está limitado a su esfera de influencia concreta, familia, trabajo, ambiente social, etc.
Las logias encubiertas son aquellas logias, más secretas, compuestas únicamente por masones de los más altos grados 30-33 en cuyo seno se forjan las estrategias a nivel más global. ¿Por qué tenemos información de ellas si son tan secretas? La información es escasa y proviene de los pocos estudiosos de este fenómeno como Ricardo de la Cierva, Manuel Guerra o Ferrer Benimelli. Las logias encubiertas son como la espina dorsal de la masonería por su influjo, tan eficaz como invisible, en el organismo socio-político, cultural y ético-moral.
A ellas principalmente se refieren los Papas en sus condenas de la masonería cuando señalan el secreto impuesto a los sectarios y lo oscuro de sus decisiones y estrategias.
Tanto es así que de hecho en política se han planteado en diversas ocasiones el problema de la doble obediencia de los masones en política: a los principios que representan al ser elegidos democráticamente y a las estrategias fijadas en la logia. Así por ejemplo el primer ministro francés Emile Combés, masón tiene que dimitir a principios del siglo XX, cuando se descubre la existencia en poder de su ministro de Guerra, también masón, un fichero que incluía información personal con opiniones religiosas y opiniones sobre la masonería de diversos políticos franceses. Asimismo, muchas de estas "fichas" incluían datos referidos a la vida privada del oficial investigado como: "sigue las procesiones en traje civil", "fue a la misa de primera comunión de su hija", "es miembro de la Sociedad de San Vicente de Paúl", "tiene sus hijos en un colegio jesuita", "lleva un crucifijo", "ha calificado a los masones de canallas, ladrones, y traidores", "hombre muy rico", "tiene una esposa con mucho dinero", "lleva vida marital con una mujer árabe", etc. (https://es.wikipedia.org/wiki/Esc%C3%A1ndalo_del_fichero_mas%C3%B3nico).
El gobierno de Tony Blair impulsó en 2007 un movimiento que reclama la obligación de los masones a declarar su pertenencia a la masonería, sobre todo si son funcionarios del Estado, especialmente en la judicatura y en la policía, dadas las quejas presentadas por distintos miembros del partido laborista que veían como los masones les “pasaban por la izquierda y derecha” sin que ellos pudieses progresar en la estructura política.

 
Organizaciones pantalla

Ya en el siglo XX la masonería descubre el acceso a una mayor influencia sobre la vida pública mundial a través de las llamadas organizaciones pantalla: no son propiamente logias aunque si que presentan una participación importante de masones en ellas y se pliegan a los designios y objetivos de la masonería, aunque para formar parte de ellas no es necesario ser masón: esta figura otorga una mayor libertad de movimientos a la masonería y amplía su círculo de influencia. Así por ejemplo en el caso de los rotarios, rotary clubs, etc o la llamada “masonería light”, se ofrece una imagen amable de la masonería y de hecho es utilizada por la masonería para hacer un lavado de imagen (aunque ellos siguen llamándole coloquialmente “la pecera” o “el seminario”).
Dentro de este tipo de organizaciones, pero con unos fines más espurios, EL ROYAL INSTITUTE OF INTERNATIONAL AFFAIRS (RIIA), creado en 1919 en Londres, pero con una rama en EE.UU., llamada CFR: implantado en Nueva York (1921) por el banquero y masón J. Pierpont Morgan. Integrado por 3.400 personas (en el año 1999), de ordinario las más influyentes en el gobierno, negocios, banca, comunicaciones e intelectualidad de EE.UU. La mitad de sus miembros son masones, bastantes de ellos de la B"naï B"rith = "Hijos de la Alianza" en hebreo), Obediencia masónica integrada ahora por 600.000 judíos, a cuyas reuniones pueden asistir solamente los judíos. Al CFR pertenecen o han pertenecido los masones H. S. Truman, Lyndn B. Johnson, Gerald. R. Ford, G. Bush I, W. J. Clinton, H. Kissinger, los miembros de la familia Rockefeller, también grandes personalidades que no han sido o no son masones (John, Robert y Edward Kennedy, Dwight D. Eisenhower, R. Nixon, etc.
EL "BILDERBERGROUP", también "Bilderbergconferentie" o "CLUB DE BILDERBERG" (BG). Miembros del CFR forman el núcleo que crea el BG por medio de Joseph Retinger, un sueco de origen judío polaco, alto grado de la masonería. Su denominación procede del nombre de la localidad holandesa, en la que está ubicado el hotel Oosterbeek, local de su asamblea constitutiva en mayo de 1954 bajo la presidencia del Príncipe consorte Bernardo de Lippe, también masón. "La financiación del BG corre a cargo del grupo Rockefeller, la Casa Rothschild, la Banca Dillon Read, la Banca Warburg, la banca Lehman y dos instituciones muy vinculadas al mundialismo: el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial". Al parecer está formado por:
         -Un círculo interno: el Steering Committee o "Comité de Dirección", compuesto por 24 europeos y 15 americanos (EE.UU.). De estos últimos casi todos pertenecen al CFR.
         -Además algunos de estos, pertenecientes todos al CFR, integran un círculo reducido: el Bilderberg Advisory Committee o "Comité consultivo". Su Secretario general por parte de EE.UU. es D. Rockefeller.
         -El círculo más exterior está compuesto por los invitados ocasionales y por lo afiliados permanentes. Todos son ciudadanos prestigiosos e influyentes, con o sin actividad oficial en los gobiernos de sus respectivos países.
 Durante tres días exponen de manera informal sus puntos de vista sobre los asuntos económicos y políticos internacionales para, con su propia experiencia, aportar un entendimiento de tales problemas y de sus implicaciones. Aunque se trata de una reunión (Conferentie) en la que no se toman decisiones ni publica sus conclusiones, sus discusiones influyen en tomas de posturas posteriores.

viernes, 21 de abril de 2017

Como la Iglesia Católica construyo la civilización occidental

El historiador estadounidense Thomas E. Woods Jr. ha escrito un libro casi provocador en el que explica de forma sistemática a un público que, en gran medida, ha perdido su memoria histórica, "Cómo construyó la Iglesia católica la civilización occidental"


Durante el año del Gran Jubileo, Juan Pablo II hizo público un famoso "reconocimiento de culpa" o acto de contrición en nombre de toda la Iglesia Católica por los graves pecados cometidos por sus fieles a lo largo de sus 2000 años de historia. Al hacerlo, expresaba su deseo de que la Iglesia entrara en el nuevo milenio con una hoja de servicios purificada, lo que le permitiría dirigirse y dialogar libremente con grandes religiones, culturas y naciones del mundo desde una posición, no sólo de antigüedad sino también de autoridad moral y religiosa.

Desde un punto de vista católico, en la Iglesia hay que considerar dos aspectos: uno que representa su naturaleza divina como el Cuerpo sin mácula de Cristo, y otro que centra su atención en la debilidad de los miembros humanos de la Iglesia heridos por el pecado. La contrición del Papa se aplicó a la Iglesia entendida en este segundo sentido.

Producto del catolicismo

Esa petición de perdón con motivo del nuevo milenio constituye un marco perfecto para el espléndido relato del profesor Woods sobre las multiples formas en que la fe católica creó lo que conocemos como "civilización occidental". Llegado a las librerías casi al mismo tiempo que se producía el final del magnífico pontificado de Juan Pablo II, el libro de Woods establece con sobria seguridad que la gran mayoría de las instituciones que conforman Occidente y que siguen expandiéndose al resto del mundo, son producto del catolicismo y de personas que profesaban dicha fe.
El profesor Woods reconoce que "en nuestros medios de comunicación y en nuestra cultura popular, poco hay que escape a la ridiculización de que se hace objeto a la Iglesia. Es habitual que los estudiantes, en la medida en que saben algo, por poco que sea, acerca de la Iglesia Católica, sólo conozcan los presuntos casos de 'corrupción' eclesiástica citados repetidamente en relatos de mayor o menor credibilidad por sus profesores de instituto. La del catolicismo, por lo que ellos saben, es una historia de ignorancia, represión y estancamiento".
Pero Woods observa que "la civilización occidental le debe a la Iglesia el sistema universitario, las obras de beneficencia, el derecho internacional, las ciencias y principios jurídicos fundamentales
 La deuda de la civilización occidental con la Iglesia Católica es mucho mayor de lo que la mayoría de la gente cree -católicos incluidos-
. En realidad, la Iglesia creó la civilización occidental".
Woods divide la historia de la Iglesia y de la civilización occidental en capítulos que tratan a la Iglesia desde sus comienzos hasta la época actual. Demuestra que las instituciones occidentales, por más que su origen esté a menudo en Atenas y en Jerusalén, se desarrollaron dando lugar a una cultura católica en un proceso que se aceleró desde la temprana Edad Media justo hasta los tiempos de la Reforma y de la Ilustración. Llegados a ese punto, los impulsores de estas distintas rebeliones contra la Iglesia comenzaron a usar las instituciones occidentales para sus propios fines, que nacían de sus orígenes católicos pero que se volvían ajenos a ellos.
La matriz de la ciencia moderna
Nuestro mundo está bajo la fascinación y el impulso del progreso tecnológico, por lo que, probablemente, los lectores encuentren especialmente interesante la explicación que el profesor Woods da de cómo la ciencia moderna adquirió su empuje original de la teología católica. Los primeros teóricos y, por supuesto, practicantes de la ciencia experimental fueron creyentes católicos y, en muchos casos, sacerdotes y religiosos.
Woods escribe: "La presunta hostilidad de la Iglesia católica contra la ciencia puede ser su mayor tacha en la mente del público. A la versión sesgada del caso Galileo con la que la mayoría de la gente está familiarizada, le cabe una grandísima parte de culpa de la extendida creencia de que la Iglesia ha obstaculizado el progreso de la investigación científica.
"Pero incluso si el caso Galileo hubiera sido tan rematadamente malo como la gente piensa, es revelador, como dijo el cardenal John Henry Newman, el famoso converso decimonónico del anglicanismo, que éste sea el único ejemplo que siempre se menciona".
Woods argumenta de forma convincente que la moderna ciencia experimental comenzó a finales de la Edad Media debido a la creencia cristiana de que Dios creó el mundo de la nada y de que existe un "orden" en el universo que puede ser conocido gradualmente por los hombres. Como explica Stanley Jaki, la visión teísta católica afirmaba la importancia de averiguar exactamente qué clase de universo había creado Dios y así evitar las disquisiciones teóricas sobre cómo debería ser el universo. Por medio de la experiencia -un componente clave del método científico- llegamos a conocer la naturaleza del universo que Dios eligió crear. Y podemos llegar a conocerlo porque es racional, predecible e inteligible
Fue precisamente este sentido de que el mundo físico era racional y predecible lo que, antes que nada, dio a los científicos modernos la confianza filosófica para dedicarse al estudio científico. En palabras de un académico, "sólo en semejante matriz conceptual pudo la ciencia experimentar la clase de nacimiento viable que va seguido del crecimiento sostenido".
La Iglesia y la economía
El capítulo sobre "La Iglesia y la economía" llama también especialmente la atención. La pericia de Woods en este campo se nos muestra en su reciente libro "The Church and the Market: A Catholic Defense of the Free Economy" (Lanham, MD; Lexington Books, 2005). En este capítulo, Woods no sólo señala que el afamado historiador de la economía Joseph Schumpeter reconoció las aportaciones de los escolásticos tardíos a la economía moderna, sino que afirma que "fueron ellos los que estuvieron más cerca que ningún otro grupo de haber sido los 'fundadores' de la economía científica".
Woods procede a examinar la obra de los escolásticos tardíos (que escriben en los siglos XV y XVI) sobre la inflación, el mercado de divisas, el valor del dinero, el precio justo, los tipos de interés, etc. Su pensamiento económico era tan perspicaz como sorprendentemente moderno; en especial, si tenemos en cuenta que escribían mucho antes de la aparición en el siglo XVIII de la Ilustración Escocesa y de Adam Smith.
Otro gran economista del siglo XX, Murray Rothbard, dedicó una extensa sección de su historia del pensamiento económico, que mereció el aplauso de la crítica, a comprender la visión intelectual de los escoláticos tardíos, a quienes describió como brillantes pensadores sociales y analistas económicos. Argumentó convincentemente que la visión intelectual de estos hombres se prolongó hasta culminar en lo que sería a finales del siglo XIX la Escuela Austriaca de Economía, una importante escuela de pensamiento económico.
Sin embargo, las raíces de la aportación católica a la economía de mercado se remontan a épocas aún más antiguas: Jean Buridan (1300-1358), por ejemplo, que fue rector de la universidad de París, realizó importantes aportaciones a la moderna teoría del dinero. En lugar de considerar el dinero como un producto artificial de la intervención del Estado, Buridan mostró cómo el dinero surgió no por decreto gubernamental sino del proceso de intercambio voluntario.
Naturalmente, darse cuenta de que la economía moderna debe mucho de su interpretación básica al pensamiento católico puede animar a la sociedad a prestar mayor atención a la doctrina social de la Iglesia, que se extiende a lo largo de un siglo desde la encíclica "Rerum novarum", de León XIII, hasta la "Centesimus annus", de Juan Pablo II. Esta perspectiva resulta de especial importancia dado el cambio cada vez más rápido hacia una economía mundial.
Entre el pasado y el futuro

El nuevo libro de Thomas Woods bien podría ocupar un lugar en cualquier curso sobre la civilización occidental impartido en la enseñanza secundaria o en una universidad: es decir, en cualquier curso impartido por alguien dispuesto a reconocer honradamente que el mundo moderno y sus instituciones no surgieron espontáneamente a través de algún tipo de "evolución dispersa", sino que deben su existencia a hombres y mujeres profundamente influidos por la doctrina y las enseñanzas morales católicas.

miércoles, 19 de abril de 2017

Camille laPaglia


Camille la Paglia 

Camille Anna Paglia es una crítica social, intelectual, escritora y profesora estadounidense. Es profesora de humanidades y de estudios sobre medios de comunicación en la Universidad de las Artes en Filadelfia. Entre otras muchas definiciones, ha sido considerada como "la feminista a la que las otras feministas odian", una "feminista post-feminista", uno de los 100 intelectuales más importantes del mundo. Famosa por declaraciones como las realizadas sobre Taylor Swift llamándole "Barbie elitista nazi", lesbiana, bisexual...

en est post reproducimos una entrevista realizada en la revista inglesa Spiked donde nos enseña como disentir del pensamiento único es posible.


Los universitarios de hoy

“No son conscientes de los grandes patrones de la historia del mundo, el ascenso y la caída de civilizaciones como Babilonia y Roma que se hicieron muy tolerantes sexualmente, y luego cayeron. Si no estás familiarizado con eso, puedes creer honradamente que todo es progreso y que nos estamos moviendo hacia un estado de cultura ideal en el que todos nos damos la mano y en el que cada uno es aceptado tal como es…”. Para Paglia, esto es más bien “un síntoma de una civilización antes de caer. Nosotros somos muy tolerantes, no apasionados, pero hay bandas de vándalos y de destructores circulando por las fronteras de nuestra civilización que la quieren tirar abajo”.

Temas tabú

“Hoy está censurada la discusión sobre las causas de distintos asuntos de género”. En el caso de la homosexualidad, “en los años 80 se hablaba de encontrar el gen de la homosexualidad, pero como no se encontró, se impuso el silencio. Incluso plantear la cuestión del origen de la homosexualidad se considera un signo de homofobia. Pero yo creo que es obligado que cada uno se plantee cuestiones acerca del desarrollo de su personalidad y de su orientación sexual”. “Estoy esperando que algunos jóvenes gais valientes protesten contra esta censura”.

Transexuales

A Paglia le exaspera la cobertura que la prensa americana está dando al asunto de los transexuales y la “guerra de los baños”. En general, toda esta obsesión por el lugar que uno ocupa en el “espectro de género” le parece un modo de mirarse el ombligo.
“Una cosa es sentir ‘no me encuentro cómodo en el sexo con el que nací’, y otra las presiones para cambiar, cambiar, cambiar, y telegrafiarlo al mundo. La gente se ve empujada a tomar decisiones sobre cirugía para cambiar de sexo y para tomar hormonas, lo cual es peligroso, y puede crear todo tipo de problemas de salud a largo plazo”. “Creo que hay transexuales que tienen un problema genético desde el principio, pero son una ínfima minoría de la población, y la ciencia médica está aún viendo cómo ayudar a estas personas”.
“Pero ahora se ha convertido en una afirmación de moda, o en una máscara [para otros problemas]. Se induce a la gente a pensar que toda su insatisfacción –en la vida familiar, en la escuela, en las relaciones sociales– tiene que ver con este asunto de género. Pero quizá no es así. Quizá hay otras cuestiones que una persona debe afrontar”.
“En otros tiempos había diferentes tipos de orientaciones que te ayudaban a centrarte y desarrollarte psicológica, espiritual y culturalmente. En cambio, ahora toda la infelicidad que la gente experimenta en estas áreas se concentra en la cuestión de género. Quizá tienes un problema de género, pero no es todo el problema”.

Los hombres no son mujeres

Camille Paglia se refiere también a las agresiones sexuales en los campus americanos, problema que preocupa y para el que se intenta adoctrinar a los universitarios en lo que significa un verdadero consentimiento.
Paglia afirma que las mujeres deben ser plenamente responsables de sus decisiones en materia sexual. Le asombra que mientras su generación luchaba por tener plena libertad para evitar que las autoridades académicas actuaran como padres, las jóvenes de hoy quieren que las autoridades velen por ellas. En este asunto del respeto en las relaciones entre hombres y mujeres, piensa que el modo de vestir también importa. “Las jóvenes se han criado en una cultura en que la vestimenta mínima es estándar. No son conscientes de que lo que se enseña o un particular modo de vestir pueden comunicar un mensaje de interés o de disponibilidad sexual”
“Pero en cuanto dices esto, la feminista de hoy responde: ¡Estás culpando a la víctima! Tenemos derecho a vestirnos como queramos. Desde luego. Pero tienes que estar preparada para afrontar la realidad del mundo… que es un sitio peligroso. [Las jóvenes] no tienen ni idea de psicología humana, no se dan cuenta que no puedes tontear con la sexualidad, que es tremendamente explosiva”. “Si una chica está en una fiesta en una residencia universitaria –dice Paglia–, y acepta la invitación de un chico ‘ven a mi habitación’ ¿cómo puede ser tan estúpida para no entender que significa ‘vamos a tener sexo’?”.
“En los estudios de género se les dice que entre hombres y mujeres todo es exactamente igual, que si los chicos se comportan mal es porque tienen que aprender a ser como mujeres, tienen que hablar como mujeres, actuar como mujeres, y si piensas que no, eres sexista. En el fondo de todo esto hay una falta de respeto a las diferencias sexuales… Por favor, chicas, despertad”.

miércoles, 12 de abril de 2017

La Masoneria Hoy (II)

Hace algunos años se publicó un libro de testimonio Yo fui masón, de Maurice Caillet (LibrosLibres), que ya ha provocado ya algunas réplicas en blogs vinculados a la Masonería. Se acusa al texto de no ofrecer las revelaciones que promete, pero yo diría que es más bien al contrario: la historia es sumamente reveladora.


Quizá desde ámbitos masónicos se hubiese preferido una obra de largas diatribas fáciles de descalificar. No las hay, salvo una exposición final, lúcida como pocas a tenor de lo que antes el autor nos ha contado, sobre la incompatibilidad entre la masonería y el cristianismo, al que se convirtió antes incluso de abandonar las logias.

Quizá se hubiese preferido también que pintara a los masones con cuernos y rabos de demonio, y sus tenidas como acontecimientos delictivos y sangrientos. Pero el autor escribe con absoluta sencillez y verismo, y si bien la descripción de los rituales impresiona por su carácter tenebroso, lo interesante de la narración es cómo los va viviendo un protagonista neófito la primera vez que pasa por ellos.

Quizá, en fin, se hubiese preferido poder catalogar la deCaillet en esa categoría de obras antimasónicas que, incluso con buenos fundamentos, caen en la desmesura y la conspiranoia.

Pero nada de eso hay. Yo fui masón nos dibuja sin embargo, con el testimonio de quien lo ha vivido, una organización muy celosa del secreto sobre sus miembros, muy compartimentada para proteger a los grados superiores de que los grados inferiores conozcan quiénes son, y que obliga a prestar prácticamente a ciegas un juramento de lealtad con graves amenazas para quien lo viole.

Lealtad, ¿a qué? En la práctica, y a tenor de lo que nos cuenta Caillet, al secreto sobre los favores mutuos prestados. De hecho, él entró por simpatía hacia los ideales de Libertad, Igualdad y Fraternidad, y hacia los Derechos Humanos que creía ver en la masonería, y se desengañó cuando, con ocasión de un acoso laboral que padeció a manos de su jefe -también masón- comprobó cómo los hermanos a los que acudía olvidaban la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, y los Derechos Humanos, para no enfrentarse entre sí ni perjudicar su futuro en la organización.

¿Quién es Caillet?

Pero es momento de recapitular para presentar al autor, y para que se entienda mejor el sentido de su desengaño. 

Caillet era un cirujano de convicciones agnósticas (ni siquiera estaba bautizado), divorciado, militante del Partido Socialista Francés (PSF), y dedicado, entre otras tareas de su área urológica y obstétrica, a las esterilizaciones y a la difusión de los Dispositivos Intrauterinos y del aborto. Llegó a practicar las eufemísticas IVE (Interrupción Voluntaria del Embarazo) antes y después de su aprobación legal en Francia, aunque confiesa cómo al poco tiempo el horror de las intervenciones le hizo comprender que sus manos y su ciencia no estaban para matar seres humanos, sino para curarlos. Así que dejó de provocar abortos muchos años antes de abandonar sus convicciones masónicas.

Su afiliación al PSF, sus conexiones en el Gran Oriente de Francia y su buena situación en la Administración le permitieron comprobar de primera mano qué bien funciona la hermandad masónica en beneficio de sus miembros. Eran los tiempos de Valéry Giscard d´Estaing y de François Mitterrand, ambos rodeados de miembros de la masonería (Caillet da nombres y apellidos), sobre todo en el área sanitaria. Recuerda el autor en este sentido cómo la aprobación del aborto en Francia fue un logro netamente masónico: diputados de derechas o de izquierdas, militantes todos de distintas obediencias de la escuadra y el compás, aplaudieron por igual la ley que lo introdujo en el país vecino.

Y son todas estas pequeñas revelaciones, donde no aparecen demonios sino hombres de carne y hueso, donde no hay diatribas sino exposiciones sencillas de hechos de una vida, las que al final constituyen la gran revelación de Caillet sobre la debatida institución: el secreto como protección e influencia, un poder más allá de cualquier teórico principio, y una Verdad y una Luz que se promete a los iniciados y que apenas llega más allá de conocer quién está por encima de uno. Con un camino abierto, eso sí, a prácticas ocultistas y supersticiosas en las que cayó nuestro protagonista incluso a pesar del racionalismo cientificista que profesaba.


¿Cuándo entra usted oficialmente en la Masonería?

Maurice Caillet: A principios de 1970 me convocaron para una posible iniciación. Yo lo ignoraba prácticamente todo acerca de lo que me esperaba. Tenía 36 años, era un hombre libre y nunca me había afiliado a sindicato ni partido político alguno. Así pues, una tarde, en una discreta calle de la ciudad de Rennes, llamé a la puerta del templo, cuyo frontón estaba adornado por una esfinge de alas y un triángulo que rodeaba a un ojo. Fui recibido por un hombre que me dijo: “Señor, ha solicitado ser admitido entre nosotros. ¿Su decisión es definitiva?, ¿está usted dispuesto a someterse a la pruebas? Si la respuesta es positiva, sígame”. Hice un gesto de aquiescencia con la cabeza. Me puso entonces una venda negra sobre los ojos, me cogió por el brazo y me hizo recorrer una serie de pasillos. Empecé a sentir cierta inquietud, pero antes de poder formularla oí cómo se cerraba la puerta detrás de nosotros…

En su libro “Yo fui masón” explica que la masonería fue determinante en la introducción del aborto libre en Francia en 1974.

Maurice Caillet: La elección de Valéry Giscard d’Estaing como Presidente de la República francesa en 1974 llevó a Jacques Chirac a ser elegido Primer Ministro, teniendo éste como consejero personal a Jean-Pierre Prouteau, Gran Maestre del Gran Oriente de Francia, principal rama masónica francesa, de tendencia laicista. En el Ministerio de Sanidad colocó a Simone Veil, jurista, antigua deportada de Auschwitz, que tenía como consejero al doctor Pierre Simon, Gran Maestre de la Gran Logia de Francia, con el cual yo mantenía correspondencia. Los políticos estaban bien rodeados por los que llamábamos nuestros “Hermanos Tres puntos”, y el proyecto de ley sobre el aborto se elaboró con rapidez. Adoptada por el Consejo de Ministros en el mes de noviembre, la ley Veil fue votada en diciembre. ¡Los diputados y senadores masones de derechas y de izquierdas votaron como un solo hombre!

Usted comenta que entre los masones hay obligatoriedad de ayudarse entre sí. ¿Sigue siendo hoy así?

Maurice Caillet: Los ‘favores’ son corrientes en Francia. Ciertas logias tratan de ser virtuosas, pero el secreto que reina en estos círculos favorece la corrupción. En la Fraternal de los Altos Funcionarios, por ejemplo, se negocian ciertas promociones, y en la Fraternal de Construcciones y Obras Públicas se reparten los contratos, con consecuencias financieras considerables.

¿Usted se beneficio de esos favores?

Maurice Caillet: Sí. El Tribunal de Apelación presidido por un “hermano” se pronunció sobre mi divorcio ordenando costas compartidas, en lugar de ponerlas todas a mi cargo, y redujo la pensión alimenticia a la ayuda que debía prestar a mis hijos. Tiempo después, tras tener un conflicto con mis tres socios de la clínica, otro “hermano masón”, Jean, director de la Caja de la Seguridad Social, al enterarse de este conflicto, me propuso asumir la dirección del Centro de Exámenes de Salud de Rennes.

¿Afectó a su carrera profesional el abandono de la masonería?

Maurice Caillet: Desde entonces no he encontrado un puesto en ninguna administración pública o semipública, a pesar de mi rico currículum.

¿En algún momento tuvo amenazas de muerte?

Maurice Caillet: Tras ser despedido de mi puesto de trabajo de la administración y comenzar a pleitear contra dicha decisión arbitraria, recibí la visita de un “hermano” de la Gran Logia de Francia, catedrático y secretario regional de Fuerza Obrera, quien me dijo con la mayor frialdad que si pleiteaba ante la magistratura laboral ‘ponía en peligro mi vida’ y él no podría hacer nada para protegerme. Nunca imaginé que podría estar amenazado de muerte por conocidos y honorables masones de nuestra ciudad.

Usted era miembro del Partido Socialista y conocía a muchos de sus “hermanos” que se dedicaban a la política. ¿Podría decirme cuántos masones hubo en el Gobierno de Mitterrand?

Maurice Caillet: Doce.

Y, ¿en el actual de Sarkozy?

Maurice Caillet: Dos.

Para un ignorante como yo, ¿podría decirme cuáles son los principios de la masonería?

Maurice Caillet: La masonería, en todas sus obediencias, propone una filosofía humanista, preocupada ante todo por el hombre y consagrada a la búsqueda de la verdad, aun afirmando que ésta es inaccesible. Rechaza todo dogma y sostiene el relativismo, que coloca a todas las religiones en un mismo plano, mientras que desde 1723, en las Constituciones de Anderson, ella se erige a sí misma en un plano superior, como “centro de unión”. De ahí se deduce un relativismo moral: ninguna norma moral tiene en sí misma un origen divino y, en consecuencia, definitivo, intangible. Su moral evoluciona en función del consenso de las sociedades.

Y, ¿cómo encaja Dios en la masonería?

Maurice Caillet: Para un masón, el concepto mismo de Dios es especial, y eso si es que se le menciona, como en las obediencias llamadas espiritualistas. En el mejor de los casos es el Gran Arquitecto del Universo, un Dios abstracto, pero solamente una especie de “Creador-maestro relojero”, como le designa el pastor Désaguliers, uno de los fundadores de la masonería especulativa. A este Gran Arquitecto se le reza, si se me permite la expresión, para que no intervenga en los asuntos de los hombres, y ni siquiera se le cita en las Constituciones de Anderson.

¿Y el concepto de la salvación?

Maurice Caillet: Como tal no existe en la masonería salvo en el plano terrenal: es el elitismo de las sucesivas iniciaciones, aunque éstas puedan considerarse pertenecientes al ámbito del animismo, según René Guènon, gran iniciado, y Mircea Eliade, gran especialista en religiones. Es, también, la búsqueda de un bien que no se especifica en ninguna parte… puesto que la moral evoluciona en la sinceridad, la cual, como todos sabemos, no es sinónimo de verdad.

¿Cuál es la relación de la masonería con las religiones?

Maurice Caillet: Es muy ambigua. En principio, los masones proclaman con firmeza una tolerancia especial hacia todas las creencias e ideologías, con un gusto muy marcado por el sincretismo, es decir, una coordinación poco coherente de las diferentes doctrinas espirituales: es la eterna gnosis, subversión de la fe verdadera. Por otra parte, la vida de las logias, que ha sido mía durante 15 años, revela una animosidad particular contra la autoridad papal y contra los dogmas de la Iglesia católica.

¿Cómo comenzó su descubrimiento de Cristo?

Maurice Caillet: Yo era racionalista, masón y ateo. Tampoco estaba bautizado, pero mi mujer Claude estaba enferma y decidimos ir a Lourdes. Mientras ella estaba en las piscinas, el frío me obligaba a refugiarme en la Cripta, donde asistí, con interés, a la primera misa de mi vida. Cuando el cura, al leer el Evangelio, dijo: ‘Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá’, se produjo un choque tremendo en mí porque esta frase la oí el día de mi iniciación en el grado de Aprendiz y la solía repetir cuando, ya Venerable, iniciaba a los profanos. En el silencio posterior -pues no había homilía- oí claramente una voz que me decía: ‘Bien. Pides la curación de Claude. Pero ¿qué ofreces?’. Instantáneamente, y seguro de haber sido interpelado por Dios mismo, sólo me tenía a mí mismo para ofrecer. Al final de la misa, acudí a la sacristía y pedí inmediatamente el bautismo al cura. Éste, estupefacto cuando le confesé mi pertenencia masónica y mis prácticas ocultistas, me dijo que fuera a ver al arzobispo de Rennes. Ese fue el inicio de mi itinerario espiritual.



miércoles, 5 de abril de 2017

La Masonería hoy (I)


El crecimiento del poder de la masonería durante las últimas décadas a nivel político cultural y económico ha sido espectacular de forma que su influencia en la sociedad a nivel global es tremenda. Pero quizá su principal éxito como sociedad secreta ha sido permanecer en la sombra y crear una trama en la que cualquier sospecha arrojada sobre su modo de actuación se trata como una “conspiranoia” de unos pocos marginales.  Ultimamente a esto se une una trama por la masonería con el objetivo de hacerla parecer más “transparente” y más "legal".  Con este fin en el siglo XX han ido apareciendo organizaciones tipo "pantalla", que colaboran con los grupos masónicos sin ser parte de ellos. Estás organizaciones están compuestas por un porcentaje variable de masones. Aunque no se definan claramente como grupos masones sus valores lo son.

El objetivo de la masonería es crear un poder global con el objetivo de que la secta y sus colaboradores tengan mayor poder político, económico y mediático. Sin embargo, la masonería en sí es heterogénea en constitución pues hay muchos grupos, pero todos ellos actúan a una, con los mismos intereses y fines.

El mayor grupo de la masonería, así como la conocida como masonería iluminista es directamente luciferina, son adoradores de Lucifer, nombrado directamente como tal, como Baphomet o como el portador de la Luz. En cualquier caso le diferencian de Satanás (pues llaman a Lucifer el portador de la luz). Transcribo aquí una conversación entre Javier Paredes de Mareando el Norte y el catedrático Alberto Barcena:

Alberto Bárcena.- El candidato que ingresa al grado 29, tiene que pisar un crucifijo, primero con el pie izquierdo y después con el derecho…

Javier Paredes.- Según el ritual

 Alberto Bárcena.- Según el ritual… lo estaba leyendo así, literalmente. La verdad es que reconozco y pensaba: y esto ¿no estará obsoleto?… ahora va a saltar el gran maestre diciéndome que todo esto ¿de dónde lo has sacado?

 Aparte de pisar el crucifijo, tiene que, con los brazos en aspa, decir unas frases rituales que son: esta cruz, símbolo de muerte y destrucción, salga del mundo y que brille la luz de Baphomet.

 Javier Paredes.- ¿De quién?

 Alberto Bárcena.- Baphomet

 Javier Paredes.- ¿Quién es ese? ¿El delantero central de la selección húngara?

 Alberto Bárcena.- Baphomet, es un disfraz de lucifer, es un ídolo al que se venera en la masonería, es un ídolo, un dios andrógino, la androginia está muy presente en la masonería y en la nueva era, que es su heredera directa y este ser tiene cuernos, no se crea que es una cosa más o menos discreta, no, hay que ver lo que es el ídolo en cuestión; se le venera en el grado 29 y es una personificación de lucifer, solo que le llaman de este modo.

martes, 4 de abril de 2017

NEIRA SE CABREA

Colaboración escrita por Kim Jo Nam, atacado con agente VX por Miss Veneno

Existen varios bloggers que dudan cual es la personalidad de mister Neira pero hemos conseguido cabrearle, la  entrada que publicamos sobre Nieve ha sido denunciada por el mismo... Ya no basta la censura que llevan a cabo en su blog, sino que la repiten en todo sitio que les molesta... pobrecito 😢😢😢😢😢... en cualquier caso repetimos la entrada hasta el infinito y más allá

Parece ser que el problema es la foto publicada...
en cualquier caso lo que incluyo aquí es el link de Facebook (publico) para que podáis ver el album..

https://www.facebook.com/juan.neiravelazquez


en el blog utiliza el seudónimo de Jon Nieve, no se si por el carácter taciturno del personaje de Juego de tronos, por su carácter de bastardo o por que, quizás el sea capaz de aclarárnoslo. Por otro lado hay quien dice que su verdadera personalidad es la de Forrest Gump, ya que su frase favorita, que siempre ha de parecer al menos una vez a la semana es “tonto es el que hace tonterías”. Muchas veces la adapta a “tonto es el que dice tonterías”, para justificar los insultos con los que normalmente abre las entradas en contestación a los que no piensan como el. Su razonamiento es muy “elaborado”: eres un pendejo porque lo que dices es una pendejada y como dijo Forrest Gump…
Como ven pura dialéctica de la buena.

Tiene a mucha honra su titulo de medico y su maestría en , aunque dada la “calidad” cultural media de sus entradas es mejor que no preguntemos en que universidad fueron obtenidos… por eso que llaman el prestigio de las universidades…
En su ejercicio profesional ha estado en el ejercito, ver foto de su perfil en face, y ha estado involucrado en algún lío con la justicia en Saltillo, los de los que afortunadamente salió indemne… Su amor secreto es otro comentarista de gran “altura” intelectual Hugo Carranza, conocido familiarmente para Jon Nieve como “Tar”Hugo Carranza…

Para ver la verdadera categoría humana y científica me he permitido incluir aquí algunas de las perlas de Jon Nieve… Son pocas para la enorme cantidad que podemos encontrar. Tantas que me hacen dudar de si efectivamente Neira trabaja en algo, porque: si trabaja ¿como tiene tanto tiempo para comentar?  en fin otro misterio como el de los títulos. De cualquier modo les recomiendo que tomen su tiempo para captar la hondura intelectual que tienen sus entradas… (Nota del autor: las faltas de ortografía son de Nieve, ya saben el problema de la universidad moderna!)


ANÖnimo 10 y Tarhugo Carranza 10a:

Pues a chingar a su madre los 2, que andan criticando si ni siquiera leen de lo que trata el artículo? Vaya par de mamones.....

Anónimo 10:
Pero antes de que te vayas a chingar a tu madre, por lo menos di cuales son esas "falsedades" y "medias verdades"....De seguro tú que si eres "leído" en el tema y tienes una visión "global" de la historia podrías explicarnos cuales son esos errores.

Abyssdoor 9a:

Bueno, en realidad, estas equivocado, si hasta creen que un palomo libidinoso embarazo a María telepaticamente!
XD

Tarhugo Carranza 15:

Tu sezgo cognositivo esta del nabo!

Si lo que dice Cuerno es correcto, significa que el Libro de Daniel, al igual que el resto de la biblia, solo sirve como papel higienico o para nivelar la pata de la mesa, no que sea veráz!

Siginifica que tanto los judíos y cristianos (incluidos tus compañeros de religión de la Watchtower que en verdad no son tus "compañeros" de religión) creen en puras mamadas.

Te quedo claro?
Anónimo 6k:

Nos vuelves a mostrar tu analfabetismo funcional en otro idioma, característico de los idiotas que "no saben leer bien también", por lo que te recomiendo que vayas al "Centro Derek Zoolander para Niños que No Pueden Leer Bien y que Quieren Aprender a Hacer Otras Cosas Bien También" para que te quiten tu analfabetismo funcional.

Anónimo 13:

Ni que fueramos como tu Jesús!

Hijo del padre y del espiritu santo y de Don Cornudo Jose, y descendiente de una puta de Jérico llamada Rahab?

Nos dices eso y ves que tu jebús si es hijo de "mil padres" y descendiente de un puta "leprosa"?

XD